Un texto es una composición de signos codificado en un sistema de escritura (como un alfabeto) que forma una unidad de sentido.

También es un conjunto de oraciones agrupadas en párrafos que habla de un tema determinado.

En otras palabras un texto es un entramado de signos con una intención comunicativa que adquiere sentido en determinado contexto.

A fin de agrupar y clasificar la enorme diversidad de textos se han propuesto tipologías textuales. Estas se basan en distintos criterios como la función que cumple el texto en relación con los interlocutores o la estructura global interna que presenta.

Se ha hecho muy común dividir los textos por el predominio de características:


Narrativas

Descriptivas

Argumentativas

Expositivas



EL TEXTO ARGUMENTATIVO

El texto argumentativo tiene un claro objetivo, que es convencer. Para esto el emisor, o agente argumentador, hará uso de distintos elementos que apoyen sus ideas, como datos, opiniones, pruebas, etc. Estos serán sus argumentos. La tesis será la visión que el emisor quiere ver aceptada por el receptor.

Existen distintos tipos de argumentos que el emisor puede utilizar para persuadir al receptor. Los principales son:

- Analógico: Este tipo de argumento compara el punto de vista que se quiere imponer con otro hecho de similar naturaleza para una mejor comprensión.

- Autoridad: Este argumento utiliza el prestigio de alguien que sea autoridad en el tema o intelectualmente, reproduciendo su opinión. De este modo, si el destinatario está en contra de la postura del emisor, ahora también estará en contra de una personalidad importante, añadiéndole una carga más para que acepte su visión.

- Ejemplos: Casos concretos de cualquier índole servirán al argumentador para lograr su objetivo (anécdotas, metáforas, frases famosas, etc.).

- Presunción: Se basa en el principio de verosimilitud.

- Probabilidades: Este tipo de argumento es el más científico, fundamentándose en datos estadísticos de fuentes fidedignas.

El discurso argumentativo por lo general tiene una estructura, que consta de cuatro etapas:

- Presentación: Es la introducción de la tesis. Se define brevemente el tema que será argumentado.

- Exposición: En esta segunda etapa, los hechos son puestos sobre la mesa y son explicados. Puede darse en una forma monologada (el emisor expone ininterrumpidamente) o dialogada (existen réplicas de ambos lados durante la exposición).

- Argumentación: Es la base fundamental. Debe ocupar la mayor parte del discurso. Aquí el emisor utiliza sus argumentos para persuadir al receptor.

- Conclusión: Se sintetiza lo expuesto, resaltando los argumentos más importantes y/o convincentes

El texto argumentativo está presente en nuestra vida cotidiana, en las charlas de café, en la política, etc.